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Los Orígenes de la Masonería
Por: Foster Bailey

Toda la materia que se refiere al origen de la Masonería es tema de constante disputa y debate. Hay muchas diferencias de opinión y las posibilidades del acuerdo final están lejanas todavía. Donde existen las reglas de la sabiduría, el conocimiento es fácilmente adquirible, y en este pensamiento sólo está la esperanza de la verdaderacomprensión del origen. Los investigadores de hoy en día, de acuerdo a sus variados puntos de vista, han probado su modernidad esencial, o de lo contrario, se han demostrado a sí mismos su excesivaantigüedad.
Cualquier punto de vista, y las muchas actitudes intermedias son igualmente fácilmente probadas.
Pero sin importar cuál sea la diferencia, el trabajo masónico sigue y los Masones continúan encontrándose en la L..., actúan sobre el P.... y buscan encuadrar sus actos, de manera que cada obligación y ética masónica pueda ser satisfecha.
Las opiniones pueden diferir, pero la Masonería permanece como organismo viviente, preservando los antiguos “Landmarks” y construyendo el Templo del Señor.
Símbolo es una forma exterior y visible que oculta o vela una realidad espiritual eterna.
Las variadas teorías respecto al origen de la Masonería están bien incluidas en los siguientes extractos de la Enciclopedia de la Masonería Libre de Mackey:

Origen de la Masonería Libre”

El origen y fuente de donde primero emanó la Institución de la Masonería Libre, tal como la tenemos ahora, ha dado lugar a más diferencias de opinión y discusión entre los estudiantes masónicos que ningún otro tópico en la literatura de la Institución.
Los que escribieron sobre la historia de la Masonería Libre, en diferentes épocas, han atribuido su origen a las siguientes fuentes:
1.A la Religión Patriacal.
2.A los Antiguos Misterios
3.Al Templo del Rey Salomón.
4.A las Cruzadas.
5.A los Caballeros Templarios.
6.A los Colegios de Artífices Romanos.
7.A los Masones Operativos de la EdadMedia.
8.A los Rosacruces del siglo XVI.
9.A Oliver Cromwell.
10.A los Pretendientes a la Restauración de la
Casa de Estuardo al Trono Británico.
11A Sir Christopher Wren, en la
construcción de la Catedral de San Pedro.
12.Al Dr. Desaguliers y sus asociados - año 1717.
Cada una de estas doce teorías han aparecido de tiempo en tiempo, y la número 12 en un período reciente, sostenida con mucho celo, si bien no siempre con mucho discernimiento, por sus defensores.
Algunas de estas teorías han sido abandonadas desde hace tiempo, pero otras aún atraen la atención y encuentran defensores.”
Llamamos su atención aquí a esa definición de la Masonería que se refiere a ella como a un sistema de símbolos, una colección de alegorías y a una forma pictórica que vela y oculta una verdad tan general y universal que el hombre no puede vivir sin ella.
Una alegoría es un relato susceptible de poseer dos significados, uno exterior, que cautiva la fantasía y aumenta la atención, y otro interior que trasmite al iniciado alguna verdad básica, cósmica y humana para la cual el hombre debe vivir.
Esto puede ser ejemplificado por todos los verdaderos Maestros Masones en la historia de la actitud, muerte y resurrección de nuestro gran Maestro H.’. A.’.
El permaneció fiel a su fe espiritual,y al grado de Maestros a quienes representó a costa de su vida.
Esta es una alegoría, que más tarde veremos, formula no solamente la verdad sublime de la inmortalidad del hombre, sino que describe también la crisis que el M.M. debe pasar.
Solo y sin ayuda, él debe enfrentar a tres asesinos o rufianes, que invaden con su traición, su vida.
Un Símbolo es una forma exterior y visible que oculta o vela una realidad espiritual interna.
El trabajo en el templo masónico abunda en tales símbolos, y a través de ellos es revelado al M.’.M.’. inteligente (que ve esos símbolos “en la Luz”) la historia de su propio progreso y también la historia evolutiva de la raza de los hombres.
La Verdad no será descubierta por la rígida adherencia a ningún credo dogmático.
Todo esto se remonta a la infancia de la raza, cuandose enseñaba a los hombres mediante formas y parábolas simbólicas. Actualmente estamos tan acostumbrados al aspecto forma de la revelación, que olvidamos su significado interno.
Se ha escrito mucho que es fantástico y forzado respecto al trabajo masónico, y muchos hombres valiosos buscaron probar la antigüedad de la tradición masónica, pero al hacerlo han traspasado las fronteras de los hechos, y en consecuencia se han extraviado dentro del velo de la ilusión.
Intuitiva e inteligentemente, ellos consideraron que el año 1717 D.C., del cual data la moderna Masonería, no indica el origen de este antiguo sistema.
Al haber estudiado y trabajado, entraron en la corriente de vida masónica, que los ha remitido a un pasado lejano, a través de las Religiones del Misterio del mundo antiguo, a la misma noche del tiempo.
En su entusiasmo, algunas veces han tomado ficción por hecho, y la prueba “deseada” por comprobada realidad. Sus generalizaciones pueden haber sido correctas, pero su detalle ha estado lleno de errores y de imaginaciones fantasiosas, y su falta de discernimiento ha lesionado la causa que ellos aman.
Otros, de temperamento más positivista, no han visto sino el trasfondo más inmediato de la historia masónica, y su interés no los capacita para llevarlos más lejos de los dos últimos siglos.
Su visión miope los enceguece para alcanzar la verdad.
La verdad está allí, pero ellos no la ven.
Es posible, sin embargo, que el hilo de la continuidad masónica pueda encontrarse penetrando en un oscuro y antiguo pasado, y que la moderna Masonería pueda ser unida definitivamente con los constructores de antiguos días.
Pero si este hilo puede descubrirse alguna vez, sólo lo será por la tentativa de aceptar una hipótesis que debe ser probada, o bien para ser eventualmente aceptada, o finalmente desaprobada, y por lo tanto descartada.
La verdad no será descubierta ,por los empeñados esfuerzos de ningún devoto para probar su particular punto de vista Nosotros nos declaramos por la aceptación de una temporaria y tentativa hipótesis.
Hay dos problemas mayores para ser resueltos en conexión con la Masonería, y ellos pueden ser expresados en la forma de dos preguntas:
1.¿Es la Masonería de remota antigüedad y la hemos heredado de un borroso y distante pasado?
2.¿Cuál es la razón peculiar para que el Judaísmo coloree la moderna Masonería?
La respuesta a estas dos preguntas dependerá de la aceptación de una hipótesis básica, sobre ciertas amplias generalizaciones, y también sobre el cultivo (aunque sea temporalmente) de una mente abierta, libre de las ideas preconcebidas y prejuiciosas, raciales y religiosas.
La hipótesis que ahora se presenta ante ustedes y se busca probar por amplias conclusiones, es la que sigue y está basada sobre el estudio de los rituales y símbolos y sobre la alegoría de la iniciación:
La Masonería desciende, o está fundada, sobre una religión impartida divinamente que antecede al primer dato de la creación como está indicado en nuestra Biblia.
La Masonería y sus rituales alegóricos, sus símbolos y números, es todo lo que nos queda de la primera religión del mundo, que floreció en tan remota antigüedad que es imposible fijar fecha.
Fue la primera religión unificada del mundo.
Luego vino la era de sectarismo y separación en muchas religiones.
En el presente estamos trabajando nuevamente hacia un mundo de religión universal.
El credo de un masón tiene, como sabemos, solamente dos principios.
Ellos suman o engloban todo lo que el hombre necesita saber, y todas las doctrinas y dogmas menores son sólo expansiones e interpretaciones de estas dos verdades fundamentales.
Primero, Dios el Más Alto, el G.’.A.’.D.’.U.’. vive yES.
El se expresa a Sí Mismo como el G.’.G.’.D.’.U.’. fundando los mundos sobre el número y sobre la Palabra y por Él los mundos fueron construidos.
Segundo, el hombre es un hijo de la Luz, un hijo del Padre y, por lo tanto, inmortal.
La creencia en el G.A.D.U. y la creencia en la inmortalidad es el Credo y tema de la Masonería,y de ellos son representantes todos sus símbolos, rituales y secretos.
Eventualmente, encontrará su camino de retorno desde donde vino.
Se mejorará a sí mismo en la Masonería y aprenderá a subyugar sus pasiones, hasta que finalmente pasará a través del portal de la muerte y entrará en la vida..
Es posible tal vez, al menos temporariamente, aceptar la premisa básica de que la moderna
Masonería es todo lo que nos queda de esa primigenia religión, desarrollada o quizás otorgada a la humanidad durante esas primeras civilizaciones de las cuales nos habla la ciencia
moderna, y cuyos remanentes dan testimonio a un amplio conocimiento científico y a una amplia visión.
De esto, tales símbolos como las pirámides, tanto en Egipto como en Sudamérica, mantienen ese testimonio, y las enseñanzas que contienen es lo que nos ha quedado de los antiguos misterios.
Si existe alguna base para esta creencia, entonces la Masonería debe estar íntimamente conectada con la primitiva historia del hombre, y nosotros deberemos mirar dentro del templo mismo para encontrar evidencia de este hecho.
¿Hay algún estilo o procedimiento que pudiera hallarse como indicador de este crecimiento racial?
Poco a poco la historia del hombre ha sido estudiada retrospectivamente hasta que se ha
considerado a la raza como tan antigua que sus huellas nos conducen a través de cientos de miles de años.
Si la historia de nuestros países modernos no nos satisface en su pasado de oscuridad e ignorancia, y sus orígenes son tema de disputa, ¿nos extraña que la historia de la interpretación simbólica del divino propósito, presentada a través del tiempo por muchos tipos de razas y pueblos, resulte igualmente insatisfactoria, en lo referente a su origen mucho más antiguo?
¿No es quizás un milagro que sobrepasa nuestra comprensión, que tanto de la estructura original de la verdad y la enseñanza permanezca, como está, intacta?
Se busca enfatizar en esta información , el hecho de que los antiguos misterios fueron temporarios custodios de la antigua verdad y que están íntimamente aliadas al trabajo masónico del presente.
La relación de los Misterios con la Masonería ha sido reconocida con frecuencia y el hilo de oro de la continuidad viviente puede trazarse entre ellos y la moderna MASONERÍA.
Los Misterios de Kabir, de Samotracia, de Mithras, de Eleusis, de Jesús y muchos otros, son parte de ese antiguo hilo que se origina en la primitiva religión y termina hoy en la Masonería.
El detalle de esta continuidad no es tratado aquí; pues está bien y hábilmente tratado en muchos libros. Se desea ir aún más atrás, a ese período de la infancia de la raza donde los hijos de los hombres (que no eran sino niños) aprendieron por parábolas, alegorías, sucesos dramáticos, símbolos y palabras.
Es interesante notar cuándo floreció este período y tener alguna idea del tiempo de la aparición de esta primigenia religión que coincidió con la aparición de una civilización muy antigua y con un ciclo de gran actividad de la logia en lo alto.
En todos los Misterios, así como en la simbología de la Biblia, encontramos la frecuente recurrencia del número 12.
Este aparece también en la Masonería bajo tal simbolismo como las 12 tribus de Israel en el Grado del Arco Real y los 12 C.’.que están activos en los tres grados.
Tenemos también los 12 hijos de Jacob en el antiguo testamento y los 12 discípulos de Cristo en el Nuevo Testamento.
Están los 12 meses del año y muchas otras instancias en las escrituras del mundo.
¿A qué se refieren todas ellas? ¿Cuál es el simbolismo que subyace en este número constantemente recurrente?
Simplemente una referencia al viaje del sol (el símbolo de la Deidad) alrededor de los cielos, pasando regularmente a través de los 12 signos del Zodíaco en el curso de su viaje anual de 12 meses, o su ciclo mayor que recorre aproximadamente cada 25.000 años.
Esta es la verdad básica que aparece una y otra vez en los rituales masónicos.
Hay siempre un viaje, un proceso hacia adelante o alrededor, una búsqueda de la Luz, un viaje desde el Oeste al Este, o una circunvalación.
En el primer grado el candidato entra al Templo en busca de la luz y se le formula la pregunta:
¿Desde dónde vino usted y hacia dónde está viajando?”,y la respuesta llega: “Desde el Oeste, y viajando hacia el Este.”
Entonces el Maestro que preside inquiere: “¿Por qué deja usted el Oeste y viaja al Este?”.y el candidato contesta: “En busca de la Luz en la Masonería”.
En el segundo gradoel candidato avanza paso a paso en adquirir conocimiento, y así gana el derecho de entrar en la Cámara del medio del Templo del Rey Salomón, y allí recibe su salario, habiendo viajado diligentemente en busca del conocimiento.
En el tercer gradoel golpeado Maestro viaja de un portal a otro, hallando dificultad en cada uno, buscando la palabra del Maestro y al mismo tiempo siendo el custodio de ella.
Así, la idea del viaje se encuentra detrás de la entera iniciación masónica; el viaje en busca de la luz; el viaje en busca del conocimiento; el viaje en busca de la palabra del Maestro.
En la historia del candidato el tema se muestra así y es repetido nuevamente en los cielos por el sol en su viaje a través de los doce signos del Zodíaco.
Prestemos atención aquí al significado esotérico de los dos pilares B .’. y J.’. cuando se los considera en conexión con este viaje zodiacal.
Colocados en posición uno junto al otro, estos dos pilares forman el símbolo utilizado en astrología para representar al signo de Géminis, y el estudio de su significado revela en esta conexión, quizás más claramente que ninguna otra cosa el subyacente tema de la Masonería.
También puede significar el origen, o el tiempo del origen, de la así llamada Masonería histórica. Si este origen se remonta a 7.000 años A. C., cuando el sol estaba en el signo de Géminis, o si debemos referirnos a ese punto cuando el gran ciclo zodiacal de 25.000 años, comenzó en ese signo, no es útil para nosotros conjeturar, pues no existen medios para probarlo.
Es posible también referirse a una época aún más distante respecto de este tema.
Los dos pilares, B .’. y J.’. indican no sólo una fecha (conocida por los iniciados del pasado pero oculta a nosotros hoy), sino que también indican la fundación del trabajo masónico.
La Masonería es el símbolo de la realidad interna, la verdadera religión de la humanidad, Esa religión fue establecida con fuerza, y su vitalidad es tal, que hoy miles de años más tarde, aún persiste.
Los dos pilares fueron elegidos por los antiguos constructores y colocados en todo templo para recordar a los humanos ese antiguo símbolo zodiacal del signo de Géminis, en el cual tal vez, comenzó la búsqueda de la luz.
En este signo de Géminis la dualidad del hombre está simbolizada por los gemelos.
El hombre, bueno y malo en su misma naturaleza, procediendo de la oscuridad y buscando la luz; el hombre, compuesto de dos aspectos o naturalezas,.pues el primero “es de la tierra, terrenal, y el segundo es el Señor del Cielo”; el hombre, el hijo de la Viuda, pero también el hijo de la Luz.
Dios y hombre unidos, los dos hermanos, Castor y Polux, irradiando juntos y significando la mortalidad y la inmortalidad. Bastante curiosamente, actualmente la luz del hermano “mortal” está brillando menos, mientras aquella del hermano “inmortal” está ganando brillo, recordándonos las palabras del segundo San Juan cuando dijo: “Él debe crecer, pero y debo decrecer”.
Tal es la historia de la constelación de Géminis en la tradición y la leyenda.
Ese es también el tema de la Masonería: el creciente brillo de la luz de un M.’.M.’. hasta que se olvidan los días de ciega oscuridad, cuando era un candidato.
En consecuencia, la Masonería puede ser tan antigua como la humanidad misma, y la religión tan antigua como la Masonería.
La constelación de Géminis puede ser un símbolo colocado para nosotros en el ilustrado libro de los cielos para recordarnos que ese distante tiempo, cuando nuestro sol (pasando a través del signo de Géminis) marcó el período en que emergió sobre la tierra esa humanidad infantil de la cual nuestra moderna raza de hombres es el fruto.
Ese período también puede haber sido la fundación de esa simple enseñanza que más tarde fue elaborada dentro del ritual y trabajo de la moderna Masonería.
Es interesante notar cómo esto podría aparecer como verdad de acuerdo a la enseñanza impartida en los primeros tres grados, a pesar del hecho de que la división en tres grados de la Logia Azul es relativamente moderna, según los historiadores.
Sin embargo, ellos no siempre tienen razón.
Las cosas desaparecen, y cuando vuelven a aparecer, se las aclama como nuevas.
Hoy en día vivimos en ese período en el que Cristo profetizó que “las cosas secretas se harían sencillas”.
Por lo tanto, se puede esperar que la Masonería en esta época revele más claramente sus secretos, y tome esas formas que finalmente eluciden su verdadero significado.
El mundo del significado se está acercando. 
Extraído del libro “E1 Espíritu de la Masonería”, escrito por Foster Bailey y publicado por Lucis Press LTD, Londres y Lucis Publishing Company, Nueva York.
Foster Bailey fue el segundo esposo de Alice A. Bailey y con quien ella compartió tantos años de lucha y servicio a través de la Escuela Arcana y sus actividades de servicio, en la difusión de la Sabiduría Antigua.
“Antes que los ojos puedan ver, deben ser incapaces de llorar. Antes que el oído pueda oír, tiene que haber perdido la sensibilidad. Antes que la voz pueda hablar en presencia de los Maestros, debe haber perdido la posibilidad de herir. Antes que el alma pueda erguirse en presencia de los Maestros, es necesario que los pies se hayan lavado en la sangre del corazón.”

Luz en el Sendero


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Héctor E. Flores
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