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Caminar Meditando

por el Ven. Thich Nhat Hanh

La mente puede encaminarse en mil direcciones,
pero en este hermoso sendero yo camino en paz.
Una suave brisa sopla a cada paso que doy.
Un capullo florece a cada paso que doy.

Caminar meditando puede producir un inmenso placer. Lentamente, solo o acompañado por amigos, en lo posible por algún sitio agradable. Caminar meditando significa disfrutar realmente del caminar; significa caminar no con el objeto de llegar a algún lado, sino por el solo caminar. El propósito es estar en el presente y gozar de cada paso que se da. Hay que sacudirse, pues, todas las angustias y tribulaciones, no pensar en el futuro, no pensar en el pasado, simplemente gozar del presente. Puede tomarse la mano de un niño al caminar, como si uno fuese la persona más feliz en esta Tierra. Caminamos muy a menudo, pero por lo general lo hacemos más bien corriendo. Nuestros pasos presurosos estampan en la Tierra la ansiedad y el pesar que tenemos. Si somos capaces de dar un paso en paz, luego seremos capaces de dar dos, tres, cuatro y cinco pasos para la paz y la felicidad de la humanidad entera.

Nuestra mente salta de una cosa a la otra como un mono que se deja caer de rama en rama sin detenerse a descansar. Los pensamientos encuentran millones de caminos por los que transitar y somos empujados por ellos a lo largo del mundo del olvido. Si podemos transformar nuestro sendero en un terreno para la meditación, nuestros pies darán cada paso con plena conciencia, nuestra respiración armonizará con ellos y nuestra mente sentirá un alivio natural. Cada paso que demos aumentará nuestra paz y nuestra alegría, y hará que fluya por nosotros una corriente de energía serena. Entonces podremos decir: "Una suave brisa sopla a cada paso que doy".

Los artistas suelen representar al Buddha sentado sobre una flor de loto, para sugerir la paz y la felicidad que él disfruta. También acostumbran pintar flores de loto creciendo bajo las pisadas de un Buddha recién nacido. Si nuestras pisadas no acarrean angustia ni ansiedad, si son dadas con paz y júbilo, también nosotros haremos florecer un capullo sobre la Tierra a cada paso.

Acerca del Autor

El Venerable Thich Nhat Hanh es un maestro zen vietnamita, erudito, poeta y militante por la paz mundial. Fue profesor de Religión y Director de Estudios Sociales en la Universidad de Van Hanh, en Saigón, y fundador de la Escuela para Jóvenes del Servicio Social, en Vietnam del Sur. Reconstruyó aldeas destruidas por las bombas durante la guerra con Estados Unidos y reubicó en nuevos hogares a miles de personas. En 1966 fue a Estados Unidos y Europa en representación de la voluntad de su pueblo. En 1967, Martin Luther King (h.) lo propuso para el Premio Nobel de la Paz. Terminada esa gira, no pudo regresar a su país. Desde entonces vive en Plum Village, una pequeña comunidad de Francia, donde fundó la Delegación Buddhista para la Paz en Vietnam y continúa enseñando, escribiendo, atendiendo su jardín y colaborando con refugiados de todo el mundo.

Thich Nhat Hanh, "Momento Presente Momento Maravilloso". Era Naciente; Buenos Aires, 1992.